Es muy común hablar con emprendedores y escucharlos mencionar que muchos de sus clientes solo les interesa el precio, todos ocupamos comprar cosas para el negocio, ya sea a algún proveedor, alguien que nos brinde un servicio de limpieza, o que nos mantenga las redes sociales con buen contenido, alguna empresa que nos administre el sitio web, estas opciones entre las miles que podríamos necesitar, y muchas de las veces también tomamos decisiones basadas en precio. Pero ¿es siempre bueno tomar decisiones basadas en precio?

La respuesta a esa pregunta es NO. Sabemos que muy pocas veces el factor dinero suele ser tema, pero antes de decidir sobre alguna oferta hay ciertos puntos que se deben tomar en cuenta, el factor dinero es parte, pero no el primero de esa lista.

¿Qué aspectos debo tomar en cuenta a la hora de adquirir un producto o servicio?

Existen varios de ellos, pero voy a mencionar 3 que siempre deben estar presentes, y estos son:

1-Respaldo

Cuando se adquiere un producto o servicio este punto es fundamental para evitar que “el caldo nos salga más caro que los huevos”. Suele suceder que por ahorrar un poco de dinero seleccionemos una opción de menor costo que al final del día nos sale más caro, debido a que por A o por B nos falló y el proveedor no nos brinde ese respaldo,  y es ahí donde aparece ¡Por qué no adquirí la otra opción!  Por eso ponga mucha atención al respaldo que la empresa ofrece antes de adquirir lo que necesita.

2- Experiencia

Esto puede ser que lo sepamos de ante mano pero, ¿realmente lo tomamos en cuenta antes que el factor dinero para tomar la decisión de compra?

Bueno, es el segundo punto más importante, ya que la experiencia es un indicativo que a través de los años han aprendido para lograr afinar su producto o servicio para que dé los resultados que el cliente desea.

Pongamos un ejemplo para que entendamos lo importante de esto. Si usted tuviera un problema de salud y necesitar ir donde un doctor, ¿prefiere al doctor que apenas tiene un año ejerciendo o al que tiene ya varios años trabajando? La respuesta es obvia , pues bueno esto aplica también para nuestros negocios.

3-¿Cómo afecta a mi cliente mi decisión?

Se debe pensar siempre si la decisión que tome afecta para bien a mis clientes o para mal, al punto que la imagen del negocio pueda verse afectada. Por ejemplo, si usted tiene un negocio de odontología y usted toma la decisión de usar materiales que no sean los de mejor calidad, puede que esto (cruzando los dedos) salga bien, pero si no es así, usted está “exportándole” un problema a su cliente y seguramente al pasar del tiempo esto salga muy caro para el negocio.

Esto aplica también si su negocio es un taller y usa repuestos de mala calidad, o para un restaurante de carnes, entre otros y lo que tiene en común es que por basar una decisión basada en precio tratando de ahorrar, el resultado sea perder clientes.

No quiere decir que todo lo que sea caro es la mejor opción, pero si es bueno tener en cuenta que lo que es bueno tiene un precio y por eso se debe pagar.

Bueno muy bonito todo esto, pero ¿qué pasa cuando a mis clientes solo les interesa el precio?

Esto es totalmente entendible, y si usted no es de esos emprendedores que tienen la buena costumbre de decir no a un cliente que no sea el ideal para su negocio, entonces estos consejos le van a servir para saber como manejar el tema de precio:

El enfoque es su cliente ideal, no cualquier que se acerque al negocio

En muchos de los artículos de Mercadeo para Emprendedores hablamos sobre la importancia de enfocar los esfuerzos solo en el cliente ideal, y esto lo hacemos porque sabemos que es la mejor manera de hacer crecer el negocio. Esto no quiere decir que si al negocio llega un cliente que no encaje en el perfil no le vendamos, pero al que debemos buscar siempre es al ideal.

¿Qué hacer cuando me piden un “descuentico” ?

Esto es muy normal, y no es algo que como emprendedores nos guste hacer pero respondemos a esto aceptando hacer el descuento. Es cuestión de “pasarle la bola” al cliente, pero para esto usted debe conocer muy bien los beneficios de lo que ofrece, porque de acá sale la respuesta a su cliente.

Por ejemplo, si su beneficio es la rapidez y usted entrega las solicitudes de trabajo en 5 días,  puede responder al cliente que pide un descuento: Sí claro, puedo hacerle un descuento solo que para esto debo entregarle su trabajo en 7 días. 

Es importante decir esto con un buen tono, para que el cliente entienda que el debe también sacrificar un poco de su parte para mantener un equilibrio y conseguir ese descuento.